CARRERAS DE TRINEOS INUITS (parte 1 - Canadá)

 Carreras de trineos inuits

(Parte 1 - Canadá)                          David Pacheco Filip - Huskynen


     Durante miles de años, el perro ha sido el mejor aliado en la supervivencia del ser humano en el Ártico. Sin la simbiosis entre las dos especies, el éxito de supervivencia en esas latitudes hubiera sido prácticamente imposible. En toda la geografía ártica, el perro ha sido utilizado por pueblos con diferentes culturas y necesidades, dando lugar a perros con una funcionalidad diferente según cada grupo étnico. En el Norte de Siberia Central, su uso principalmente, era el de perro pastor de renos. En el Centro de Siberia, el perro era compañero de caza en la inmensa Taiga. Y en el extremo oriental de Siberia, el uso del perro como animal de tiro de trineos, era lo más habitual.

Foto: Perros pastores Nenets en Yamalia (Francesc Bailon).

     En el Ártico Americano, el uso del perro en tiempos más remotos, era como animal de carga, perro de arrastre, de caza o de defensa de grandes depredadores. 


    No fue utilizado como perro de trineo hasta la llegada de la cultura Thule procedentes de Siberia. Aprovechando una pequeña era glaciar, cruzaron el estrecho de Bering y se asentaron en Alaska y desde allí al Ártico canadiense y más tarde a Groenlandia.


      El ser humano, por costumbre, ego o necesidad, siempre ha necesitado medir su capacidad física e intelectual ante sus semejantes. Estas prácticas, desafíos o simplemente juegos, han sido muy variados y diferentes. Las regiones polares no son una excepción y también se han desarrollado durante siglos. Habitualmente han sido juegos de desafío basados en las tareas y artes de supervivencia tradicional, cómo podía ser la técnica de lanzamiento de arpón, tiro con arco o como no, el manejo del trineo.

     Las competiciones de trineo son habituales desde tiempos remotos. En Alaska era práctica habitual por parte de los nativos  desde hace siglos. Allí se vio crecer esta popularidad durante la llamada Fiebre del Oro a principios s.XIX-XX. El hombre blanco que había emigrado al Gran Norte en busca del preciado polvo dorado, se veía atraído por el juego y las apuestas en las carreras de trineos. La posibilidad de ganar grandes sumas de dinero de manera rápida hizo que muchos equipos de perros de toda la región quisieran competir. Con el paso de los años, fue constituyéndose una costumbre y tradición, de manera que los pueblos dispersos, tuvieran sus propias carreras.

Foto: Leonhard Seppala, el gran heroe de Nome.



 En 1925 la gran gesta histórica de Nome, en que un grupo de veinte mushers con sus equipos de perros, lograron salvar la población amenazada por un brote de difteria al transportar un cargamento de medicinas, dio lugar a la  Última Gran Carrera sobre la Tierra. La Iditarod, que así es como se llama, con sus 1600 kilómetros de distancia y que recorre el camino por donde transcurrió la mítica hazaña.




Foto: Durante la fiebre del Oro, las carreras de trineo adquirieron gran popularidad en Alaska.




      Y no podemos olvidar de nombrar la siempre difícil y dura carrera de la “Yukon Quest”, que transcurre entre Whitehorse (Canadá) y Fairbanks (Alaska) con un recorrido también de 1600 kilómetros. El exigente camino que recorre la carrera hace que en el mundo del mushing sea considerada como la carrera más dura del mundo.


 IVAKKAK RACE:

    El Ártico Canadiense, cuenta con dos carreras al estilo tradicional inuit, que sobresalen por encima de las demás. Al norte de Quebec, se encuentra la región de Nunavik, en la que transcurre la Ivakkak, seguramente la más mediática de las carreras tradicionales de Canadá

                                                       

     La Ivakkak está organizada desde 2001 por la Makivik Corporation, con la finalidad de promover el uso del trineo de perros tradicional. Se desarrolla a finales de Febrero y suele durar entre 10 y 15 días, dependiendo de la climatología. El recorrido de unos 600 kilómetros, varía cada año y las etapas transcurren entre  asentamientos o pueblo de la región donde son recibidos como auténticos deportistas de élite. La llegada es un acto festivo, en el que los habitantes preparan una comida multitudinaria, bailan y organizan actos tradicionales. Y para la gran mayoría de estos asentamientos es el gran evento del año.


Foto: La carrera es un gran evento anual. George Kauki y Ronnie.

    La Ivakkak fué organizada, buscando la vuelta de los perros y trineos a la región de Nunavik, de donde fueron aniquilados y erradicados entre las décadas de 1950-1970, siendo sacrificados alrededor de unos 20.000 perros en todo el Ártico Canadiense. El objetivo era destruir la piedra angular de su cultura y poder así agrupar en asentamientos al pueblo inuit, que únicamente dependían de sus perros y de su capacidad aprendida durante siglos, para sobrevivir en el inmenso Ártico. Estos actos fueron reconocidos y así declarados por la Comisión Qikiqtanit para la Verdad de la Memoria Histórica del pueblo Inuit. 

Foto: Qimmit (image from Okpik’s Dream)


Foto: Formación en Abanico modificado (A. Surusilak)

     

En el año 2001 los niños y jóvenes pudieron ver con sus propios ojos, la llegada de equipos de perros, venidos de toda la región para disputar la carrera. Por fin cogían forma los relatos que los más ancianos les habían contado tantas veces. Para los ancianos, fue retomar el contacto con su cultura más profunda, que había quedado recluida a lejanos recuerdos. La emoción entre todos los miembros allí congregados, era generalizada. El “Qimmiq” (perro en la lengua inuktitut), estaba de regreso. Con la presencia de estos perros de trineo puros, los niños y jóvenes volvieron a soñar con conducir algún día su propio equipo y así verse alcanzado el objetivo de la carrera, el retorno del perro inuit al Ártico. 



Foto: Bajarse del trineo para correr junto a los perros, es una práctica habitual durante la Ivakkak.



     La carrera Ivakkak tiene varias peculiaridades. La más llamativa o diferenciadora, es que los equipos son formados por dos corredores, en lugar de uno solo, como suele ser habitual en la práctica totalidad de las carreras. Suele haber un corredor principal y más experimentado y otro que lo acompañará, ayudará y compartirá esfuerzo en el manejo de los 10-12 perros que suelen tirar del trineo. Viajan juntos, pero a menudo los corredores se irán alternando corriendo a pié, para animar a los perros, guiarlos si hiciera falta y como manera más efectiva de entrar en calor, pues el viaje durante varias horas sobre el trineo a temperaturas extremadamente bajas, es más duro de lo que a priori pudiera parecer. 


Se usa el llamado tiro en abanico modificado, el cual consiste en la unión de los perros al trineo por líneas de tiro individuales independientes, las cuales pueden llegar a superar los 30 metros de longitud fácilmente.

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 Estas líneas tienen diferentes longitudes, dependiendo de la posición en la que se pretenda colocar al perro dentro del grupo, buscando así su mayor eficacia y comodidad para el perro. Se usa este estilo de enganche (el abanico modificado), pues es el mejor adaptado a la orografía del terreno por el que transcurre la carrera. Los perros con líneas de tiro individuales, son capaces de progresar y superar los múltiples accidentes del terreno y buscar el lugar de paso más fácil y cómodo en cada momento. El Komatik o Qamutiik (trineo en inuktitut) usado en la Ivakkak ha de ser del estilo tradicional Nunavik, el cual tendrá una longitud de entre 4 y 5 metros.

Foto: Trineo estilo Nunavik de George Kauki

     El uso del látigo en la carrera está permitido para guiar a los perros en la dirección a tomar en cada momento, sin dañar a estos. Cualquier tipo de crueldad, maltrato tanto físico como verbal, será penalizado por la organización de la carrera.





PANGAGGUJJINIQ NUNAVUT RACE:

                                                                                 

     La otra gran carrera del Ártico Canadiense, es la Pangaggujjiniq Nunavut Quest. La carrera transcurre en la isla de Baffin, en la región autónoma de Nunavut, la cual está gestionada por el pueblo inuit desde 1999. La carrera tiene una distancia de unos 450 kilómetros de distancia y transcurre por la tundra ártica. La carrera se organiza entre los meses de marzo y abril como una manera más de reivindicar la cultura tradicional. Los corredores suelen tardar entre siete y diez días. Una de las normas de la carrera es que no se podrá participar ni con huskies siberianos, alaskan malamutes o cualquier otro tipo de perro que no sea un auténtico “Quimmiq”. De esa manera se pretende cuidar y fomentar el uso del perro inuit canadiense puro, que estaba en peligro de extinción.

Foto: Lee Inuarak durante la Nunavut Quest

     Los tiros estarán formados por un número de entre  10 y 12 perros por equipo. El conductor del trineo viaja solo, a diferencia de la Ivakkak donde el equipo lo forman dos participantes por tiro. Aquí el conductor del trineo evitará bajar del trineo siempre que pueda, pues es bien sabido que el bajarse del trineo con los perros en marcha o no asegurar bien el trineo en una parada, puede ocasionar que los perros puedan arrancar a correr abandonando a su musher, pudiendo ocasionar un grave problema en un clima ártico donde la muerte por congelación acecha constantemente y un descuido puede ocasionar consecuencias irreparables.

     El sistema de enganche de los perros al trineo, también es en abanico modificado, pero la longitud de las líneas no suelen ser tan largas.  Y las líneas de enganche deberán tener unas dimensiones de entre 4.5 a 40 metros de largo. Al igual que en la Ivakkak los perros progresan en un abanico modificado más apretado o homogéneo. Facilitando el avance sobre nieve blanda, pero a su vez sin perder la posibilidad de saltear los obstáculos sin excesivos problemas. Está prohibido el enganche en tándem o en parejas.

     La carrera no tiene una ruta marcada, únicamente se preparan la ruta con mapas (pues no está permitido el uso de GPS) y su capacidad de supervivencia les hará seguir el mejor camino hasta la meta. En el trineo están obligados a llevar alimento, hornillo y lo necesario para poder acampar en un iglú construido por ellos mismos, de ser necesario. Igualmente deberán llevar consigo un rifle para preservar su integridad física y de sus perros.

Foto: El Uso del látigo únicamente está permitido para guiar a los perros


     En el ártico canadiense, el pueblo inuit ha encontrado en las carreras de trineos con perros, una forma de recordar su ancestral cultura y promover el uso de trineo de perros. El perro inuit en Canadá, no es un animal tan común como nos podría parecer a los que vivimos más al sur y está considerado como un tipo de perro aborigen “raro” por su escasez de ejemplares. Con la creación del estado de Nunavut, fue nombrado como Animal Oficial de Nunavut, en reconocimiento y orgullo en la cultura inuit.

 Foto: Qimmit

                                                                                               


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